Ejerzamos fe en las promesas de Jehová

Ejerzamos fe en las promesas de Jehová

“Fe es [...] la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen” (HEB. 11:1).

CANCIONES 54 Y 125

1. ¿Cómo debemos ver la fe?

 LA FE cristiana es muy valiosa, pero no todo el mundo la posee (2 Tes. 3:2). Sin embargo, Jehová les ha dado a sus siervos “una medida de fe” (Rom. 12:3; Gál. 5:22). Todos los que tienen fe deberían estar muy agradecidos.

2, 3. a) ¿De qué bendiciones puede disfrutar quien tiene fe? b) ¿Qué preguntas vamos a responder?

2 Jesucristo dijo que su Padre celestial atrae a sí a las personas mediante su Hijo (Juan 6:44, 65). Llegar a tener fe en Jesús hace posible recibir el perdón de los pecados, lo que da la oportunidad de disfrutar para siempre de la amistad con Jehová (Rom. 6:23). ¿Qué hemos hecho para tener esa bendición? Lo único que merecemos es la muerte, pues somos pecadores (Sal. 103:10). Pero Jehová vio nuestro potencial para hacer lo bueno y, por su bondad inmerecida, abrió nuestro corazón para que aceptáramos las buenas nuevas. Entonces, empezamos a ejercer fe en Jesús con la esperanza de recibir vida eterna (lea 1 Juan 4:9, 10).

3 Pero ¿qué es la fe exactamente? ¿Consiste solo en conocer las bendiciones que Jehová tiene preparadas para nosotros? Y, más importante aún, ¿de qué maneras tenemos que ejercer fe?

SE EJERCE FE CON EL CORAZÓN

4. ¿Es ejercer fe solo un proceso mental? Explique.

4 La fe implica mucho más que solo comprender el propósito de Dios. Es una fuerza poderosa que motiva a las personas a hacer la voluntad de él. La fe en Jesús, el medio que Dios ha puesto para la salvación, impulsa al creyente a hablar con los demás de las buenas nuevas. El apóstol Pablo explicó lo siguiente: “Si declaras públicamente aquella ‘palabra en tu propia boca’, que Jesús es Señor, y en tu corazón ejerces fe en que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se ejerce fe para justicia, pero con la boca se presenta declaración pública para salvación” (Rom. 10:9, 10; 2 Cor. 4:13).

5. a) ¿Por qué es tan importante la fe? b) ¿Cómo podemos conservarla fuerte? Ponga un ejemplo.

5 Está claro que la posibilidad de disfrutar de vida eterna en el nuevo mundo de Dios depende de que tengamos fe y la conservemos fuerte. Igual que una planta necesita agua, nuestra fe necesita cuidados para mantenerse saludable. Las plantas naturales, a diferencia de las artificiales, no dejan de experimentar cambios. Si se las riega con regularidad, siguen creciendo. En caso contrario, se marchitan y acaban muriendo. Igual le ocurre a la fe. Si no la cuidamos, se debilitará y morirá (Luc. 22:32; Heb. 3:12). Pero si le damos los cuidados necesarios, seguirá viva y no dejará de crecer, y estaremos “saludables en fe” (2 Tes. 1:3; Tito 2:2).

QUÉ ES LA FE SEGÚN LA BIBLIA

6. ¿En qué dos cosas se centra la fe, según Hebreos 11:1?

6 En Hebreos 11:1 (léalo), encontramos la definición que la Biblia da de la fe. Allí leemos que la fe se centra en dos cosas que no vemos. 1) “Las cosas que se esperan”, como pueden ser sucesos que se ha prometido que ocurrirán, pero que aún no han tenido lugar; por ejemplo, el fin de la maldad y la venida del nuevo mundo. 2) Realidades que no se contemplan. En este contexto, la palabra griega que se traduce “demostración evidente” se refiere a una prueba evidente de una realidad invisible, como la existencia de Jehová, Jesucristo y los ángeles, y las actividades del Reino celestial (Heb. 11:3). Si nuestra esperanza está viva y creemos en las cosas invisibles de las que nos habla la Biblia, lo demostramos con nuestras palabras y acciones, sin las cuales nuestra fe estaría incompleta.

7. ¿Cómo nos ayuda el ejemplo de Noé a comprender lo que significa tener fe? (Vea el dibujo del principio).

7 Hebreos 11:7 pone de relieve la fe de Noé. Dice: “Habiéndosele dado advertencia divina de cosas todavía no contempladas, mostró temor piadoso y construyó un arca para la salvación de su casa”. Noé demostró que ejercía fe al construir un arca gigantesca. Sus vecinos debieron preguntarle por qué hacía algo tan inmenso. ¿Se quedó callado o les dijo que se metieran en sus asuntos? No, todo lo contrario. Su fe lo impulsó a dar testimonio con valor y a avisarle a la gente que se aproximaba el castigo de Dios. Es muy probable que repitiera lo que Jehová le había dicho: “El fin de toda carne ha llegado delante de mí, porque la tierra está llena de violencia como resultado de ellos; [...] voy a traer el diluvio de aguas sobre la tierra para arruinar de debajo de los cielos a toda carne en la cual está activa la fuerza de vida. Todo lo que está en la tierra expirará”. Seguramente, Noé también repitió el mandato de Dios de entrar en el arca para explicarle a la gente cuál era la única manera de sobrevivir. Fue “predicador de justicia”, y de este modo también ejerció fe (Gén. 6:13, 17, 18; 2 Ped. 2:5).

8. ¿Qué explicó el discípulo Santiago por inspiración sobre el significado de la verdadera fe cristiana?

8 Es probable que Santiago escribiera su carta poco tiempo después de que el apóstol Pablo definiera la fe bajo inspiración. Al igual que Pablo, Santiago explicó que la verdadera fe cristiana no solo implica creer; también hay que actuar. Escribió: “Muéstrame tu fe aparte de las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Sant. 2:18). Para ilustrar la clara diferencia entre creer y ejercer fe, aludió a los demonios. Aunque creen que Dios existe, no tienen verdadera fe, y lo demuestran oponiéndose al cumplimiento del propósito de Dios (Sant. 2:19, 20). Entonces, hizo un contraste con la fe de un hombre de la antigüedad y preguntó: “¿No fue declarado justo por obras nuestro padre Abrahán después que hubo ofrecido a Isaac su hijo sobre el altar? Contemplas que su fe obró junto con sus obras, y por sus obras su fe fue perfeccionada”. Luego, para subrayar el hecho de que la fe se debe demostrar con obras, añadió: “Como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta” (Sant. 2:21-23, 26).

9, 10. ¿Cómo nos ayuda el apóstol Juan a comprender la importancia de ejercer fe?

9 Más de tres décadas después, el apóstol Juan escribió su Evangelio y tres cartas. ¿Comprendía él todo lo que significa la verdadera fe cristiana, tal como habían explicado por inspiración otros escritores de la Biblia? Juan fue el escritor bíblico que más veces utilizó el verbo griego que se traduce en ocasiones “ejercer fe”.

10 Por ejemplo, explicó: “El que ejerce fe en el Hijo tiene vida eterna; el que desobedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él” (Juan 3:36). La fe cristiana implica obedecer los mandatos de Cristo. Juan citó muchas veces las palabras de Jesús que destacan que ejercer fe debe ser una constante en nuestra vida (Juan 3:16; 6:29, 40; 11:25, 26; 14:1, 12).

11. ¿Cómo demostramos que estamos agradecidos por conocer la verdad?

11 Debemos sentirnos agradecidos a Jehová por usar su espíritu santo para revelarnos la verdad y para permitir que ejerzamos fe en las buenas nuevas, ¿no es cierto? (Lea Lucas 10:21). Nunca deberíamos dejar de darle las gracias por atraernos a sí mismo mediante su Hijo, el “Agente Principal y Perfeccionador de nuestra fe” (Heb. 12:2). Para demostrar que valoramos esa bondad inmerecida, tenemos que seguir fortaleciendo la fe mediante la oración y el estudio de su Palabra (Efes. 6:18; 1 Ped. 2:2).

Demuestre su fe predicando las buenas nuevas en toda oportunidad. (Vea el párrafo 12).

12. ¿De qué maneras tenemos que ejercer fe?

12 Debemos seguir ejerciendo fe en las promesas de Jehová y hacerlo de formas que los demás puedan ver claramente. Por ejemplo, predicamos el Reino de Dios y hacemos discípulos. También hacemos “lo que es bueno para con todos, pero especialmente para con los que están relacionados con nosotros en la fe” (Gál. 6:10). Y nos esforzamos por quitarnos “la vieja personalidad con sus prácticas” para así evitar todo lo que puede debilitarnos espiritualmente (Col. 3:5, 8-10).

LA FE EN DIOS ES PARTE DE NUESTRO FUNDAMENTO

13. a) ¿Cuánta importancia tiene la fe en Dios? b) ¿A qué se compara la fe, y por qué es apropiada esa comparación?

13 Las Escrituras declaran: “Sin fe es imposible serle de buen agrado, porque el que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente” (Heb. 11:6). La Biblia indica que la fe en Dios es parte del “fundamento” necesario para llegar a ser un cristiano verdadero y no dejar de serlo (Heb. 6:1). Los cristianos debemos suministrar a la fe otras cualidades importantes para mantenernos “en el amor de Dios” (lea 2 Pedro 1:5-7; Jud. 20, 21).

14, 15. ¿De cuánta importancia es la fe en comparación con el amor?

14 Los escritores cristianos de la Biblia mencionaron la fe cientos de veces, subrayando así su importancia. Ninguna cualidad se cita con tanta frecuencia. ¿Significa eso que no hay nada más importante para un cristiano que la fe?

15 Pablo comparó la fe con el amor y dijo: “Si tengo toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy” (1 Cor. 13:2). Cuando Jesús respondió a la pregunta sobre cuál era el mandamiento más grande, subrayó que el amor a Dios era lo más importante (Mat. 22:35-40). El amor abarca, además de la fe, muchas cualidades fundamentales. La Biblia dice que el amor cree todas las cosas, es decir, tiene fe en lo que Dios ha dicho en su Palabra (1 Cor. 13:4, 7).

16, 17. a) ¿Cómo se destaca en las Escrituras la importancia de la fe y el amor? b) ¿Cuál es mayor, y por qué?

16 En las Escrituras Griegas Cristianas, la fe y el amor aparecen juntos en multitud de ocasiones, con frecuencia en la misma frase, destacando así su importancia. Pablo exhortó a sus hermanos a llevar puesta “la coraza de la fe y el amor” (1 Tes. 5:8). Pedro escribió: “Aunque ustedes nunca lo vieron [a Jesús], lo aman. Aunque ahora no están mirándolo, sin embargo ejercen fe en él” (1 Ped. 1:8). Santiago les planteó esta cuestión a sus hermanos ungidos: “Dios escogió a los que son pobres respecto al mundo para que sean ricos en fe y herederos del reino, que él prometió a los que lo aman, ¿no es verdad?” (Sant. 2:5). Juan escribió: “Este es su mandamiento [de Dios]: que tengamos fe en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos estemos amando unos a otros” (1 Juan 3:23).

17 Aunque la fe es esencial, algunos de sus aspectos dejarán de existir cuando se cumplan las promesas de Dios y nuestra esperanza cristiana se haga realidad. En cambio, nunca dejará de ser necesario que siga creciendo nuestro amor a Dios y al prójimo. Por eso, Pablo escribió: “Ahora, sin embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres; pero el mayor de estos es el amor” (1 Cor. 13:13).

UNA AUTÉNTICA DEMOSTRACIÓN DE FE

18, 19. ¿Qué demostración evidente de fe vemos hoy, y de quién es el mérito?

18 El pueblo de Jehová de nuestros días ha ejercido fe en el Reino establecido por Dios. Como resultado, hoy existe un paraíso espiritual con más de ocho millones de habitantes en todo el mundo. En este paraíso abunda el fruto del espíritu de Dios (Gál. 5:22, 23). Sin duda, es una demostración evidente del amor y la fe de los cristianos verdaderos.

19 El mérito no es de ningún ser humano. Nuestro Dios es quien merece todo el crédito. Esta obra extraordinaria trae gloria a Jehová y es “una señal hasta tiempo indefinido que no será cortada” (Is. 55:13). Además, ser “salvados mediante fe” es una “dádiva de Dios” (Efes. 2:8). El paraíso espiritual seguirá creciendo y prosperando hasta que toda la Tierra esté llena de personas perfectas, justas y felices que alabarán el nombre de Jehová para siempre. Mientras llega ese día, no dejemos de ejercer fe en las promesas de Jehová.