SECCIÓN 26

La Tierra vuelve a ser un paraíso

La Tierra vuelve a ser un paraíso

 Por medio del Reino mesiánico, Jehová limpia su nombre, acaba con la maldad y deja claro que él tiene derecho a gobernar

 EL ÚLTIMO libro de la Biblia —Revelación, o Apocalipsis— le da esperanza a toda la humanidad. Escrito por el apóstol Juan, contiene varias visiones proféticas y alcanza su punto culminante con el cumplimiento del propósito de Jehová.

 En la primera visión, el resucitado Jesús anima y corrige a varias congregaciones. En la siguiente se nos describe el trono de Dios en los cielos y vemos a seres espirituales alabando a Jehová.

 Al acercarse el cumplimiento final del propósito de Dios, el Cordero (Jesucristo) recibe un rollo con siete sellos. Cuando abre los cuatro primeros, salen a escena cuatro jinetes. El primero es el propio Jesús, quien ha sido coronado Rey y va a lomos de un caballo blanco. Los otros tres montan caballos de diferentes colores, y simbolizan la guerra, el hambre y la peste, características de este mundo que pronto llegará a su fin. Al abrirse el séptimo sello se escuchan siete toques de trompeta, que aluden a la proclamación de varias sentencias divinas. Estas llevan a otras siete plagas, o manifestaciones de la cólera de Dios.

 A continuación, Juan ve el nacimiento de un niño, lo cual representa la instauración del Reino de Dios en los cielos. Estalla una guerra, y Satanás y los demonios son expulsados del cielo y arrojados a la Tierra. Entonces se oye una voz fuerte que dice: “Ay de la tierra”. ¿Por qué? Porque el Diablo sabe que le queda poco tiempo y está furioso (Revelación 12:12).

 Jesús vuelve a aparecer en los cielos en la forma de un cordero, y a su lado hay 144.000 personas elegidas que “reinarán con él”. Es en Revelación donde descubrimos que la parte secundaria de la descendencia está compuesta de 144.000 seres humanos (Revelación 14:1; 20:6).

 Después, los gobernantes de la Tierra se reúnen para el Armagedón, o “la guerra del gran día de Dios el Todopoderoso”, y se enfrentan al jinete del caballo blanco, Jesús, y a su ejército celestial. ¿Cómo termina esta guerra? Los gobiernos son aniquilados y se encierra a Satanás. Jesús y los 144.000 reinan sobre la Tierra durante mil años, y al final de ese milenio, Satanás también es destruido (Revelación 16:14; 20:4).

 ¿Qué hará el Reinado Milenario de Cristo por los humanos obedientes? Juan escribe: “[Jehová] limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado” (Revelación 21:4). En efecto, ¡la Tierra vuelve a ser un paraíso!

 De esta forma, el libro de Apocalipsis termina de transmitir el mensaje de la Biblia: por medio del Reino mesiánico, Jehová limpiará su nombre y dejará establecido para siempre que el derecho a gobernar le pertenece solo a él.

 (Basado en el libro de Apocalipsis.)